La Fundación Cuidar y Curar, en colaboración con el departamento de Enfermería de la Universidad de Sevilla, ha llevado a cabo el análisis de los resultados correspondientes a los proyectos desarrollados a lo largo del año 2025.
Ambos proyectos: “Atención sociosanitaria en casos de soledad no deseada” y “Cuida-T en casa”, se han implementado en diversos municipios de las provincias de Cádiz, Sevilla, Córdoba y Jaén.
Respecto al proyecto “Atención sociosanitaria en casos de soledad no deseada”, el seguimiento realizado durante la intervención evidencia avances relevantes en el rendimiento cognitivo, el estado emocional y las habilidades sociales de las personas usuarias. Asimismo, se ha registrado una mejora en la percepción de la calidad de vida, un aspecto clave cuando se trabaja con población mayor en situación de vulnerabilidad.
Es importante señalar que, durante el periodo analizado, tanto la autonomía funcional como los niveles de soledad se mantuvieron sin cambios relevantes. Este hecho es especialmente significativo, ya que en este tipo de población conservar la estabilidad implica evitar procesos de deterioro que podrían afectar de manera notable a su bienestar personal y social. En este sentido, el acompañamiento profesional continuado y el contacto periódico previstos en el programa se confirman como factores clave en los resultados observados.
Por su parte, el programa “Cuida-T en casa” muestra también resultados positivos tras meses de seguimiento. La evaluación pone de manifiesto una mejora progresiva en la calidad de vida percibida y en el funcionamiento cognitivo, alcanzando resultados estadísticamente significativos al finalizar la intervención. Estos datos apuntan al efecto beneficioso del modelo de atención basado en el acompañamiento profesional, la monitorización remota y el apoyo constante a las personas participantes.
La autonomía funcional se mantuvo en términos generales estable, con ligeras variaciones durante el periodo evaluado. No obstante, el análisis detectó un incremento en los niveles de fragilidad y en el riesgo de caídas, lo que pone de manifiesto la conveniencia de reforzar actuaciones específicas orientadas a la prevención y al mantenimiento de la capacidad física.
En conjunto, los resultados obtenidos en ambos programas evidencian una evolución global positiva y respaldan la eficacia de este tipo de intervenciones integrales en el ámbito sociosanitario. Las mejoras registradas, especialmente en bienestar percibido y rendimiento cognitivo, consolidan estos proyectos como herramientas clave para favorecer un envejecimiento activo, acompañado y con mayor calidad de vida.



